
A principios de 1985
hicimos We Are The World, en una sesión de grabación de toda la
noche y todas las estrellas, después de la ceremonia de entrega de
los premios de la Música Americana. Yo escribí la canción con
Lionel Richie después de ver las espeluznantes imágenes de la gente
que moría de hambre en Etiopía y Sudán.
Por aquel entonces, yo solía pedir
a mi hermana Janet que me siguiera a cualquier habitación que tuviera
una acústica interesante, como un ropero o un cuarto de baño y le
cantaba sólo una nota, el ritmo de una nota. Sin letra ni nada. Yo
canturreaba con la garganta y le decía:
-Janet, ¿qué ves? ¿Qué ves
cuando oyes este sonido?
Aquella vez, ella me contestó:
-Veo a niños que se mueren en África.
-Justo. Eso es lo que yo dictaba
desde mi alma.
Y ella dijo:
-Estás hablando de África, estás
hablando de niños que mueren.
De ahí nació We Are The World. Nos
íbamos a una habitación oscura y yo le cantaba. A mi modo de
ver, esto es lo que los cantantes tendrían que poder hacer. Tendríamos
que ser capaces de actuar y ser eficaces, aunque fuera en una
habitación a oscuras. Hemos perdido mucho por culpa de la televisión.
Tendrías que ser capaz de conmover a la gente sin toda esa tecnología
avanzada, sin imágenes, usando sólo el sonido.
Yo actúo desde que puedo recordar.
Yo sé muchos secretos, muchas cosas como ésta.
Creo que We Are The World es una
canción muy espiritual, pero espiritual en un sentido especial. Yo
estaba muy orgulloso de formar parte de aquella canción, de ser uno
de los músicos que estaban allí aquella noche. Estábamos unidos por
nuestro deseo de cambiar algo. Hizo el mundo un poco, mejor para
nosotros e hizo cambiar algo para los que padecen hambre, a los que
queríamos ayudar.
Conseguimos varios premios Grammy y
empezamos a oír versiones fáciles de We Are the World en los
ascensores, junto con Billie Jean. Desde que la escribí, había
pensado que aquella canción debía ser cantada por niños. Cuando por
fin la oí cantar a unos niños en la versión del productor George
Duke, casi lloré. Es la mejor versión que he oído.

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